UNA INTERVENCION SENCILLA PARA DISMINUIR EL PARKINSON.

acidos grasos omega 3-6 (1)

En algo estamos de acuerdo todos los que trabajamos con patologías neurológicas. Es evidente que está disminuyendo la mortalidad en pacientes afectados de Ictus o Demencia. Con la apertura de las unidades de ictus y con la precocidad de las terapias de rehabilitación y nuestra labor diaria, estas patologías se convierten en crónicas requiriendo mayor atención en nuestros centros.

En el caso de la enfermedad de Parkinson el paciente va notando la disminución de la producción de dopamina en la sustancia negra. Pero mientras que se conserven el 70-90% de las neuronas productoras de dopamina, no aparecerá la clínica de temblor, bradicinesia, rigidez o transtornos de la marcha y mayor índice de caídas.

Ya sabemos que administrando dopamina y agonistas dopaminérgicos la sintomatología mejora. Pero también es conocido que uno de los mecanismos de la producción de los síntomas es la inflamación en neuronas o interconexiones neuronales. Por eso las últimas investigaciones van encaminadas a incrementar los niveles de dopamina y a disminuir la neuroinflamación.

Esa terapia parece que existe y que podemos encontrarla en el ácido omega-3. El ácido omega-3 atraviesa la barrera hematoencefálica mucho mejor que otros fármacos. Se ha demostrado que aumentan los niveles de dopamina y disminuyen la neuroinflamación.

El ácido eicosapentoico (EPA) un tipo de omega-3 ha demostrado en modelos de investigación animal reducir los síntomas neuroinflamatorios y alteraciones del movimiento. Ya sabemos que podemos encontrarlo en pescados como el salmón, caballa, sardinas, moluscos.

Se han publicado estudios realizados en déficit de atención e hiperactividad de niños, en degeneración macular en mayores, en lesionados medulares o en depresión mayor en adolescentes. Estos estudios utilizan dosis pacebo de EPA porqué se creía que si se daban dosis muy altas de EPA se podían producir alteraciones en la coagulación e incrementar el riesgo de sangrados. Para evitar el riesgo de sangrados debemos monitorizar los niveles de ácido araquidónico. Los niveles de ácido araquidónico/EPA deben ser superiores a 1,5 (por ejemplo en la población japonesa, cuya alimentación básica depende del pescado), para que no se produzcan hemorragias.

acidos grasos omega 3 y 6 (2)

Otro problema es que al investigar en pacientes con parkinson, debe de realizarse un seguimiento estricto y control de la dieta, como si fuesen ratones de laboratorio. Tendremos que controlar los niveles de ácidos grasos omega-3 que se consumen, pero también controlar los omega-6. Mientras que los omega-3 son antiinflamatorios, los omega-6 son proinflamatorios aumentando la clínica de temblores, espasticidad y alteraciones de la propiocepción.

Las últimas investigaciones van por ese camino de incrementar los niveles de omega-3 y disminuir los niveles de omega-6, no sólo en el Parkinson, sino también en otras enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o en la  Esclerosis Múltiple.

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5 comentarios en “UNA INTERVENCION SENCILLA PARA DISMINUIR EL PARKINSON.

  1. Nos parece muy interesante la aportación que puede producir la alimentación, en este caso rica en Omega-3 en beneficio de los enfermos de Parkinson. Sería interesante contar con más información o si ya la has publicado, sobre dietas beneficiosas para el tratamiento de la enfermedad.

    Gracias.

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