Fracturas vertebrales y manejo terapéutico

Vaya susto se han llevado los aficionados “culés” y la afición brasileña al ver a Neymar en el campeonato mundial de fútbol tras haber sufrido un traumatismo lumbar. Es increíble como la vida puede cambiar en un segundo, se puede pasar de ser el más famoso, admirado y millonario a una persona con una discapacidad. Podíamos leer en las crónicas deportivas “si el golpe hubiese sido unos centímetros más arriba podría haberse quedado parapléjico”.

Al final todo parece que ha salido bien, los doctores que lo atienden han establecido un diagnóstico de fractura de apófisis transversa izquierda  de la tercera vértebra lumbar L3  sin afectación del canal medular.

Fractura de Neymar

Las fracturas vertebrales dorsales y lumbares cursan con mucho dolor y a veces déficit neurológico que debemos saber diagnosticar. La charnela o unión dorsolumbar presenta una gran movilidad, permitiendo la flexo-extensión, rotaciones y lateralizaciones, ayudando a los movimientos de la pelvis y de las extremidades inferiores. La región más susceptible de lesión es la T11-L2. En los adultos la médula termina en  el cono medular o cauda equina  a nivel de L1. Si hubiese tenido una lesión a nivel torácico bajo (T10.T11. T12 o L1) podría haber presentado una parálisis o paraplejia parcial o total, si se hubiese lesionado el canal medular.

DIAGNOSTICO AGUDO DE LAS LESIONES.

  1. Determinar clínica de debilidad muscular, afectación de sensibilidad y reflejos.
  2. Presencia de Shock neurogénico con hipotensión y bradicardia por hiporreflexia autonómica.
  3. Shock espinal con hiporreflexia y parálisis flácida al inicio.
  4. Determinación de cifras de Hemoglobina como indicador de estabilidad hemodinámica.
  5. Bioquímica con perfiles hepáticos, renales y cultivo de orina. La elevación de amilasa y lipasa sugiere afectación pancreática.
  6. Marcadores cardiacos, si ha existido traumatismo torácico.
  7. Mioglobina en orina y niveles de CPK sérica, cifras elevadas nos orientan a rabdomiólisis por ruptura muscular.
  8. Estudios de imagen con Rx simple, en esta prueba las fracturas no desplazadas y estables pueden ser difíciles de diagnosticar. Realizaríamos TAC, muy útil para ver hueso y RMN que sería el estudio de elección  para determinar la extensión del daño. Es la RMN la prueba más sensible para detectar lesiones en la médula, nervios o estructuras vertebrales.

TRATAMIENTO DE LAS FRACTURAS ESTABLES.

La fractura de la apófisis transversa de la vértebra L3 se puede considerar una fractura menor, ya que no altera la estabilidad de la columna. El tratamiento será el reposo y la correcta inmovilización con una ortesis estable, que impida los movimientos de rotación, lateralización y flexoextensión.

Ortesis TLOOrtesis de Chairback

Este tipo de fracturas produce intenso dolor que debe abordarse con analgésicos, AINEs.  Aunque cada vez en nuestra práctica clínica estamos realizando con más frecuencia la  infiltración de corticoides y anestésicos en unidades de dolor de atención a deportistas, en los que se busca una rápida recuperación, o en pacientes con lumbociatalgias resistentes a fármacos y tratamiento rehabilitador.

Podemos leer en el New England Journal of Medicine del día 3 de julio un estudio realizado en 400 pacientes con diagnóstico de estenosis del canal lumbar y dolor moderado-severo, con discapacidad y alteración de actividades de vida diaria, en los que se aleatorizan unos pacientes con aplicación de 1 o 2 infiltraciones epidurales de corticoides y lidocaína, mientras que en el otro grupo se les infiltra sólo lidocaína.

Los primeros resultados evaluando a las 6 semanas a los pacientes con el “Roland-Morris Disability Questionnaire” en el apartado dolor (0-10), no mostraban diferencias significativas entre ambos grupos. Además los que fueron infiltrados con corticoides presentaron más posibilidades de efectos secundarios: parálisis, daño neurológico o insuficiencia suprarrenal.

Podemos preguntarnos entonces ¿porqué son tantos los pacientes que llegan a nuestras consultas o servicios de Rehabilitación con dosis tan altas de corticoides en inyecciones intramusculares o infiltraciones intralaminares o fasciculares aquejando persistencia de dolor y de clínica neurológica para que nosotros médicos rehabilitadores y terapéutas se lo resolvamos?.

Autora: Ana Belén Cordal López.

 

 

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