¿Cuál es el mejor tratamiento para el hombro doloroso?

hombro 1

Tanto la terapia manual como la inyección de corticoides mejoran la sintomatología discapacitante que afecta a pacientes con hombro doloroso, producido por un síndrome de impingement  (SIS) . Pero según un nuevo estudio la terapia física parece ser menos costosa para el sistema sanitario.

El Dr. Daniel Roth, director del departamento de Medicina Física del Centro Médico de la Armada en Tacoma, Washington, nos dice que es importante considerar el tratamiento con Terapia Física y manual en los pacientes que no quieren ser infiltrados con corticoides y que presentan una limitación funcional del hombro con dolor debida a tendinosis y bursitis de los rotadores.

El estudio es el primero que realiza una comparación de la terapia física frente a las infiltraciones  y ha sido publicado on line el 5 de agosto en el “Annals of Internal Medicine”.

Realizado a 104 pacientes, de edades comprendidas entre 18 y 65 años,  derivados desde los médicos de familia o traumatólogos y asignados a dos grupos de forma randomizada, entre junio de 2010 y marzo de 2012. A unos se les realizaba Terapia Física y a otros infiltración de 3 inyecciones de 40 mg de  cortideoides intraarticulares.

Los pacientes infiltrados, recibieron 3 inyecciones de 40 mg de triamcinolona acetónido, con un mes de descanso entre dosis.

La Terapia Física era un tratamiento consistente en una combinación de movilizaciones articulares y de tejidos blandos, estiramientos manuales, técnicas de relajación-contracción y ejercicios de fortalecimiento de la cintura escapular, torácica y cervical. Los pacientes fueron tratados 2 veces a la semana, durante 3 semanas consecutivas, realizando posteriormente ejercicios domiciliarios.

Después de un año, todos los pacientes, los que son infiltrados (n=52) y los que realizan Terapia Física (n=46), presentan más de un 50% en su recuperación medida por la escala SPADI, “Shoulder pain and Disability Index”, sin haber diferencias entre ambos grupos. Esta escala es fácil de usar, consta de 13 ítems que incluyen dolor y subescalas de discapacidad. Sólo se apreció una diferencia de 1,55% (95% de IC-6,3% a 9,4%, p=0,70). La diferencia mínima significativa medida con esta escala es una diferencia entre 8 y 13 puntos (6% al 10%).

En cuanto a los efectos adversos, el 10,7% de los sometidos a la infiltración presentaban dolores en el hombro o cambios distróficos en la piel. Los que realizaron la terapia física no presentaron efectos adversos.

Si se estudiaban las enfermedades asociadas, los transtornos del sueño o la obesidad podrían afectar al pronóstico funcional, sin embargo el IMC era similar entre ambos grupos, aunque había el doble de fumadores en el grupo al que se le había realizado la terapia física, y el doble de militares retirados en el grupo sometido a infiltraciones de corticoides.

Una de las críticas del estudio podría ser que los terapéutas que realizaban las técnicas de terapia física estaban bien cualificados, sin embargo los médicos militares que realizaban las infiltraciones eran médicos de familia sin formación específica en osteoarticular. Además uno de los grupos incluía a militares en la reserva, que suelen estar afectados por más  patologías traumáticas, sobre todo en articulación de hombro, que la población civil.

Fuente: One-Year Outcome of Subacromial Corticosteroid Injection Compared With Manual Physical Therapy for the Management of the Unilateral Shoulder Impingement Syndrome: A Pragmatic Randomized Trial.

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