Nuevas investigaciones sobre el déficit de vitamina D y el riesgo de padecer Demencia

sol y vitamina D

Un nuevo estudio apoya la idea de la posible relación entre el déficit de vitamina D y el aumento del riesgo de padecer un deterioro cognitivo. De hecho se están publicando cada vez más estudios animando a los investigadores a encontrar una clara relación que pueda retrasar o prevenir la demencia.

En un grupo de adultos  sin deterioro cognitivo, la determinación de unos niveles en suero de vitamina D inferiores a 75 nmol/l durante años, es un factor predicitivo de la aparición de deterioro cognitivo en los cuatro años siguientes.

La Dra. Elena D. Toffanello de la Universidad de Padua cree que los médicos  deben ser conscientes de la gran importancia de llevar a cabo una actitud terapéutica coste-efectiva consistente  en suplementar a los pacientes con vitamina D para prevenir las enfermedades neurodegenerativas. Su estudio ha sido publicado on line de la revista Neurology el pasado 5 de noviembre.

Para los análisis los investigadores obtuvieron datos de una población de 1927 ancianos que vive en residencias y forman parte de la cohorte “Progetto Veneto Anziani”. Al inicio del estudio los participantes tenían unas cifras medias de 25OH vitamina D séricas de 84,1 nmol/l. Un 28% tenían deficiencia (menor de 50 nmol/l) y en el 6,5% la deficiencia era severa ( menor de 25 nmol/l).

Además los participantes en el estudio con cifras insuficientes o deficientes de 25 OH vitamina D (50 a 75 nmol/l), era más frecuente encontrar cifras bajas en el test de Minimental a los 4,4 años posteriores al inicio del estudio si se comparan con los participantes con niveles normales o altos (75 nmol/l o superiores).

El riesgo de padecer deterioro cognitivo según las cifras de 25 OH vitamina D ajustadas por riesgo relativo, con un 95% de Intervalo de Confianza, eran las siguientes:

-Niveles de 50 a <75 nmol/l, IC 95% 1,29 (1.00-1,76)  p 0,03.

-Niveles < 50 nmol/l, IC 95%  1,36 (1,04-1,80)  p 0,02.

Los investigadores creen que el papel de la vitamina D en la apararición más precoz de deterioro cognitivo o demencia puede verse afectado por otras enfermedades o comorbilidades presentes en estos pacientes. La línea de estudio prospectiva debe ir encaminada a estudiar como los suplementos con vitamina D pueden mitigar estos efectos.

Realmente esta es la teoría del Dr. David J. Llewellyn de la “University of Exter Medical School” del Reino Unido quien también ha estudiado esta relación. En el 2010 este científico presentó un interesante estudio, el NHANES, encontrando una clara relación del déficit de vitamina D no solo con el metabolismo óseo y la presencia de osteoporosis, sino también con el incremento de la inicidencia de cáncer, ictus, hipertensión y más recientemente de deterioro cognitivo.

Aunque en este estudio realizado hace 4 años, en el NHANES III no se concluyó una clara relación entre el déficit de vitamina D y la demencia quizá por la metodología empleada. Fue estudiada  la memoria auditiva del Minimental test y el East Boston Memory test.

Otro estudio importante fue el realizado en 858 personas italianas entre los años 1998 y 2006, pubicado en el Archives of Internal Medicine, un estudio prospectivo, el InCHIANTI que estudiaba también la relación entre el déficit de vitamina D y el deterioro cognitivo. En el que además del Minimental usaban el test Trail Making A y B. Encontraron también una clara relación entre las cifras de déficit severo de 25OHvitamina D, por debajo de 25 nmol/ml y la aparición de demencia en los siguientes años al estudio.

Se estima que en torno a un billón de personas a lo largo del mundo tienen cifras de vitamina D deficientes, inferiores a 75 nmol/l.  La mayoría de la población mundial que vive en el hemisferio norte no disfruta de una exposición al sol suficiente para que su piel genere la cantidad de vitamina D necesaria. Otro factor negativo es que son pocos los alimentos ricos en esta vitamina, además nuestra piel con la edad pierde la capacidad de generar vitamina D o la insuficiencia renal también influye en este déficit.

Por lo tanto la exposición a la luz solar con moderación, la práctica de ejercicio físico, el mantener a raya nuestro peso y la suplementación con vitamina D con controles serológicos de las cifras ya desde la niñez o adolescencia podría ayudarnos a evitar enfermedades relacionadas con el déficit de esta vitamina.

Autora: Ana Belén Cordal López. Médico rehabilitador.

Referencias del artículo:

Alzheimer´s Assotiation International Conference on Alzheimer´s Disease 2010. 

Archves Internal Medicine 2010.

Neurology. Published on line Nov 5, 2014.

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