Nuevo artículo: ¿POR QUÉ A VECES LOS PACIENTES CON HEMIPLEJIA DAN PASOS MUY CORTOS CON EL MIEMBRO INFERIOR NO AFECTADO?

Si observamos la marcha de un afectado de hemiplejia, a menudo observamos que el paso con la pierna no afectada es más corto tanto en longitud como en duración. ¿A qué se debe?

A varios factores:

El primero,  es la disminución de tono en la fase de apoyo de la pierna afectada. Mientras que en la marcha normal de una persona sana la fase de apoyo es la que involucra un mayor tono muscular y en la fase de oscilación el tono disminuye siendo la inercia principalmente la que ayuda al movimiento, en la marcha hemipléjica, esta fase de apoyo no alcanza el tono antigravitaorio suficiente y la persona, al sentirse insegura y no sostenida por la pierna, tiende a acortar esta fase lo máximo posible. Y al acortarse el apoyo en la pierna afectada,  la fase de oscilación de la pierna sana se ve también reducida.

Por otro lado, la espasticidad habitual del tríceps sural, es decir, de la pantorrilla, impide el desplazamiento de la tibia hacia delante en la fase de apoyo. Si la tibia de la pierna afectada no puede desplazarse adelante, la pierna sana en su oscilación apenas podrá sobrepasar la afectada

Y por último, por citar tres factores aunque habría más, cada parte del pie está especializada en una función.  El pie “externo” (calcáneo, cuboides y dos últimos radios) está preparado en recibir la carga, es el pie de recepción. Por ello tras el choque de talón, en la marcha normal, el peso del cuerpo se centra en el borde externo. El pie “interno”(astrágalo, semilunar, cuñas y tres primeros radios),  está especializado en la propulsión.

astragalo

 Fuente imagen: Libro “Colección Kapandji. Fisiología Articular”.

Por ello, en la marcha de un sujeto sano, se produce un giro en la articulación subastragalina durante la fase de apoyo pasando de varo a relativo valgo.

pie carga  pie propulsión

Sin embargo, el pie hemipléjico normalmente es equino-varo, lo que quiere decir que está fijado en la posición de flexión plantar e inversión, impidiendo realizar este giro. En el momento del despegue, no se ha podido transferir el peso a la parte interna del pie que es la especializada en la propulsión por lo que ésta es mínima.

Por eso, aunque a priori pueda sorprendernos, es totalmente lógico que con frecuencia, los pasos con la extremidad sana sean más cortos que con la extremidad afectada.

Autora del artículo: Beatriz Tierno Tierno. Fisioterapeuta y Terapeuta Ocupacional.
E-mail: beatriztiernotierno@gmail.com

 

 

 

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