Artículo: “Estabilidad de la mano. Pinza lumbrical”.

El miembro superior tiene multitud de funciones (función de orientación, de apoyo, de alcance, de manipulación, de balanceo durante la marcha, de comunicación no verbal…).

En este post, queremos hacer especial mención a la función de manipulación. Todos sabemos que para conseguir una buena manipulación necesitamos estabilidad en la parte proximal (muñeca-mano) que permita el movimiento en la parte distal (dedos).

Ahora le queremos dejar un espacio a la posición lumbrical. La posición lumbrical es considerada como una base funcional para el desarrollo de otras posiciones de la mano.

Para conseguir estabilidad en una mano, será necesario estimular su musculatura intrínseca(lumbricales e interóseos actuando de forma sinérgica para producir la extensión de las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas) y trabajar la estabilidad de la eminencia hipotenar, ya que es la zona de la mano que proporciona estabilidad y fuerza durante el agarre.

En este artículo, nos vamos a centrar en trabajar la musculatura intrínseca y en mejorar la posición lumbrical de la mano, para ello, os queremos dar algunas ideas y actividades que podáis llevar a cabo. Siempre hay que tener en cuenta, que anteriormente se han trabajado ciertos aspectos que son considerados requisitos previos antes de llegar a este punto del cual estamos partiendo.

Para facilitar la realización de la pinza lumbrical usaremos materiales ovalados o rectangulares (un libro finito, barajas de cartas, recipientes ovalados de champú, una esponja cuadrada, una toalla, un brick de zumo pequeño, un estuche de la cámara de fotos, cajas de diskettes o porta-cds, tijeras adaptadas…)

Podemos incluir objetos de diferentes tamaños y pesos para facilitar la apertura y cierre de la pinza y proporcionar al Sistema Nervioso información propioceptiva variada. Si queremos aumentar el grado de dificultad, además de jugar con el peso, podemos realizar las actividades elevando el objeto, incorporando la extensión progresiva de muñeca o realizando actividades como sostener una baraja de cartas y evitar que el terapeuta las quite con su mano.

El incorporar objetos que utilizamos en nuestra vida diaria, nos permite mejorar la generalización del tratamiento, además de ser elementos sencillos que están al alcance de todos y de cualquier departamento de rehabilitación.

Y a ti… ¿qué más actividades se te ocurren para mejorar la pinza lumbrical y proporcionar estabilidad a la mano? Anímate a compartir tu experiencia con todos nosotros…

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Autora: Yolanda Carretero Serrano.  Terapeuta Ocupacional. 

 

Nota: El objetivo de este artículo es poder compartir de una forma muy práctica nuestra experiencia clínica diaria. Las bases de estas actividades están basadas en diferentes cursos de especialización, entre ellos el Concepto Bobath. Esta información es complementaria, por lo que no sustituye la formación específica, las bases de las técnicas actuales y los conocimientos profesionales adquiridos en la especialización del campo. 

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Artículo: “Estudio de un caso clínico. Valoración y Tratamiento de Terapia Ocupacional. 2ª parte.”

En la primera parte del artículo del otro día planteamos los siguientes objetivos a corto plazo…Vamos a recordarlo:

En este caso, a corto plazo planteamos que debido al nivel de actividad e independencia que tenía el paciente antes de la lesión, era muy importante para él que adquiriera mayor autonomía. Por lo que nos centramos en conseguir la independencia en el vestido de la parte superior con buena calidad en el movimiento esto implicaría:

  • Buena activación y alineación de tronco
  • Integración de su miembro superior afecto

Por lo que en las sesiones de tratamiento para la consecución de los objetivos planteados debemos trabajar los siguientes aspectos:

Decíamos que al paciente le costaba extender el tronco para colocarse la camiseta, así tenía mucha dificultad para conseguir ponérsela y si lo conseguía, era de forma muy costosa. Para conseguir una mayor activación, debemos trabajar la core stability facilitando como terapeutas para conseguir activación de la musculatura.

Podemos trabajar desde diferentes “postural set”, progresando en el nivel de dificultad/exigencia.

En sedestación debemos plantear actividades que impliquen extensión de tronco, por lo que trabajaremos en sedestación activa y provocando reacciones de enderezamiento para llevar carga a su hemicuerpo afecto.

Realizar alcances con diferentes objetos y alturas, jugando también con la altura de la camilla o banqueta en la que se encuentre sentado, a mayor altura más exigencia.

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“En esta actividad se le pide que pase los objetos de un lado a otro, las manos del terapeuta facilitan la activación abdominal, otra de las manos controlan el miembros superior afecto”.

Se pueden plantear también actividades funcionales en bipedestación, ya que en este caso al ser tan hipotónico facilita la activación de la musculatura extensora.

Después de trabajar el control de tronco nos centramos en el miembro superior afecto, debemos incidir en una buena alineación, normalizar tono y tratamiento específico de la musculatura, como preparación para la funcionalidad.

El tratamiento de la sensibilidad en este caso también es muy importante, para conseguir mayor integración en su esquema corporal.

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Podemos trabajar la activación de patrones de movimiento del miembro superior con actividades en cadena cerrada para dar mayor estabilidad, como por ejemplo realizar cargas/apoyos sobre su brazo afecto, con buena alineación facilita la activación de la musculatura extensora y la estabilidad escapular.

Después podemos darle progresividad en el tratamiento con tareas funcionales más complejas.

Como ejemplo, le pedimos el alcance de un vaso controlando en todo momento buen apoyo y alineación del miembro superior, facilitando el inicio del movimiento.3

Concluyendo…

Después de varias sesiones de tratamiento, para la consecución de los objetivos planteados conseguimos que sea autónomo en la actividad planteada en el inicio del tratamiento “puesta de camiseta” y logramos los siguientes aspectos:

  • La actividad se realiza de forma más armónica y con menor gasto energético.
  • Mejoramos la extensión de tronco y mejor reparto de cargas en sedestación.
  • Conseguimos que haya mayor integración de su miembro superior afecto.
  • Por lo tanto, la actividad se realiza con mejor CALIDAD de movimiento y logramos la consecución de nuestro objetivo a corto plazo.

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¿Y vosotros, como plantearíais el tratamiento?

Autora. Pilar Rodríguez Pérez

Nota:

El objetivo de este artículo es compartir de forma práctica y sencilla nuestra experiencia clínica diaria, es meramente informativo y complementario, por lo que no sustituye la formación específica, las bases de las técnicas actuales y los conocimientos profesionales adquiridos en la especialización del campo.

Nuevo artículo: “Estudio de un caso clínico. Valoración y Tratamiento de Terapia Ocupacional. 1ª parte.”

Me gustaría compartir con vosotros un caso clínico y el tratamiento que utilicé para abordar desde Terapia Ocupacional a este paciente tomándolo como ejemplo de abordaje y os daré algunas de las estructuras de mi evaluación y tratamiento.

Os pongo en situación con el paciente:

Varón de 61 años que sufre un ACV de ganglios basales izquierdos el día 6 de septiembre de 2011, presenta secuelas de hemiplejia severa derecha, alteración de la deglución, disartria y parálisis vocal izquierda.
Anteriormente a la lesión llevaba una vida bastante activa, era profesor de matemáticas de instituto y en su tiempo libre le gustaba caminar, leer, y como hobby le gustaba hacer bolillos. En la actualidad realiza de manera independiente las trasferencias de la cama-silla, silla de ruedas-Wc. Es independiente en el vestido-desvestido de la parte superior, y para quitarse las zapatillas/zapatos.

En la valoración inicial…

Es importante la observación del individuo en conjunto, ver su globalidad así centrarnos en otros aspectos que quizás no sean tan visibles, pero pueden influenciar de forma directa en su mejoría. Así veremos al paciente como un todo en el que debemos analizar diferentes factores.
Podemos hacer la observación de algunas tareas funcionales que pueda realizar. En este caso analizamos la siguiente:

Vestido/ desvestido de la parte superior

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Así en esta actividad nos dimos cuenta de algunas de sus limitaciones funcionales:

• No era capaz de mantener una sedestación erguida
• No podía colocar de forma adecuada el brazo afecto para subirse la manga de la prenda correctamente
• No mantenía un apoyo simétrico de ambos lados, la carga no se produce en su lado derecho.
• No podía mantener la extensión del tronco mientras se coloca el cuello de la camiseta.

Además, realicé una valoración exhaustiva con escalas de valoración estandarizadas, que nos aporten valores objetivos sobre el estado del paciente.
Podemos pasar escalas específicas de terapia ocupacional y además de dejar reflejadas aquellas que nos puedan aportar otros valores e información…

En este caso en la valoración inicial se le pasaron las siguientes Escalas funcionales:
• FIM+FAM
• Índice de Barthel
• Lawton y Broddy

Dando como resultados situación de moderada-severa dependencia en sus Actividades Básicas de la Vida Diaria e Instrumentales.
Por supuesto debemos valorar otros aspectos a los que dedicaremos un análisis en profundidad de aspectos tales como:

• Sensibilidad superficial y profunda
• Control postural
• Componentes musculo-esqueléticos
• Dolor
• Aspectos cognitivos….

Los resultados generales de esta valoración fueron que el paciente tenía una gran afectación de lasensibilidad y propiocepción de su lado derecho, lo que provocaba una falta de activación de los sistemas motores.

En la actividad que se planteó el paciente no podía mantener el tiempo que duraba el vestido de la parte superior una sedestación erguida e integrar de manera efectiva el brazo afecto, ya que la postura retrasa la calidad y el tiempo en el que realiza la tarea para conseguirlo de forma satisfactoria.

Alineación en sedestación

Con todos los datos que recogemos de la valoración, planteamos objetivos a corto plazo y largo plazo. Es importante que siempre individualicemos la situación de cada usuario teniendo en cuenta también su parte activa en el tratamiento, planteando objetivos realistas en conjunto con el paciente.

En este caso, a corto plazo planteamos que debido al nivel de actividad e independencia que tenía el paciente antes de la lesión, era muy importante para él que adquiriera mayor autonomía. Por lo que nos centramos en conseguir la independencia en el vestido de la parte superior con buena calidad en el movimiento esto implicaría:

• Buena activación y alineación de tronco
• Integración del su miembro superior afecto

Y hasta aquí el artículo por hoy, podéis plantear vuestras hipótesis, el próximo día realizaremos el tratamiento.

Continuará….

Autora. Pilar Rodríguez Pérez
Terapeuta Ocupacional, especializada en Neurorrehabilitación. Podéis ver mi curriculum en el blog.
pilar.terapeutaocupacional@gmail.com

Nota: El objetivo de este artículo es compartir de forma práctica y sencilla nuestra experiencia clínica diaria, es meramente informativo y complementario, por lo que no sustituye la formación específica, las bases de las técnicas actuales y los conocimientos profesionales adquiridos en la especialización del campo.

Artículo: “¿Y qué pasa si no puedo seguir trabajando?: Incapacidad Permanente Laboral”.

Dada la evolución de una situación clínica que compromete nuestra salud, se puede dar la circunstancia que aparezcan secuelas que dificulten el desempeño adecuado de nuestra actividad laboral.

A priori, ante la aparición puntual de una circunstancia tal, en el caso de estar activos laboralmente, nuestro médico de familia determinaría una incapacidad temporal (IT) durante el tiempo necesario hasta que nuestra situación (en términos de salud) se haya restablecido.

Pero… ¿qué pasa si dicha situación se mantiene en el tiempo dejando secuelas no reversibles que comprometen nuestra capacidad para desempeñar una actividad laboral? En dicho caso, siempre y cuando cumplamos una serie de requisitos (estar en situación de alta o asimilada, mínimo de años cotizados a seguridad social…) podremos optar al reconocimiento de incapacidad (laboral) permanente (IP).

Lejos de ciertas creencias populares, dicho proceso, a priori, es sencillo. Dicha solicitud, para el reconocimiento de la IP, se puede iniciar por tres vías… A instancia del propio interesado, de las entidades colaboradoras, o de oficio.

Por mi experiencia como trabajador social, siempre aconsejo que sea a través de las dos últimas ya que suponen de antemano el “respaldo” de los facultativos que están realizando el seguimiento de nuestra evolución.

En ese sentido, también aconsejo agotar el tiempo máximo de incapacidad temporal (baja médica), ya que en ocasiones han sido rechazadas solicitudes por “no haber agotado la vía terapéutica”. Esto viene a significar que por no haber agotado el tiempo máximo de baja médica se pudiera prever una posible mejora, por lo que se concluya que no procede el reconocimiento de incapacidad permanente (IP). A este respecto, indicar que el periodo máximo de incapacidad temporal que se le puede conceder a una persona es de 12 meses (con posibilidad prórroga de 6 meses más).

Por ejemplificar, describiré el procedimiento de una persona que por cuestiones de salud presenta secuelas que determinan la necesidad de reconocer una incapacidad temporal (baja médica) durante su recuperación; y que finalmente opta a la incapacidad permanente.

Será el médico de familia quién vaya firmando dichas bajas mientras la situación (dificultad/incapacidad para desempeñar su trabajo) se mantenga. Si dicha situación se prolonga en el tiempo, a los 12 meses, el médico de familia deberá “dar el alta con propuesta para pasar por el tribunal médico”. Muchas personas se asustan al ver que les “dan el alta”…. En ese sentido, se puede estar totalmente tranquilo. Se trata de un procedimiento establecido para dar el siguiente paso y ser valorado por el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI). En ningún caso significa que la persona tenga que incorporarse a su puesto de trabajo, al menos hasta que así lo determinara dicho EVI y resolviera en consecuencia la Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). También se podría proponer pasar por el tribunal médico antes de agotar los 12 meses, cuando la situación clínica sea tal que no haya previsión de mejoría, pero como indicaba anteriormente, resulta aconsejable agotar el tiempo máximo.

Desde que se produce dicho “alta”, en pocos días se recibirá notificación de citación para acudir a dicho “tribunal médico”. En ese momento, resulta de suma importancia que se aporte toda la documentación disponible (informes médicos de los especialistas) que acrediten y especifiquen en la medida de lo posible que secuelas tiene la persona y dificultades que encuentra para desempeñar su actividad laboral. Tengamos en cuenta que este tribunal lo que va a valorar es justo ese aspecto.

Tras dicha valoración, el “tribunal” formulará un dictamen-propuesta  según las circunstancias de cada caso y se pueden dar tres opciones:

  • Conceder una prórroga de 6 meses más de incapacidad temporal (baja médica) para valorar si en dicho tiempo se produce alguna mejoría. Tras dicho tiempo, se volvería a citar a la persona y es entonces cuando, sí o sí, se dan las otras dos opciones.
  • Valorando que se ha producido mejoría y que la persona puede incorporarse a su actividad laboral, dar el alta médica.
  • Valorando que se mantienen secuelas que dificultan en un grado u otro el desempeño de la actividad laboral, reconocer una Incapacidad Permanente.

Al respecto del último supuesto (reconocer IP), va a ser en función al grado de afectación, que se reconozca alguno de los siguientes tipos de incapacidad permanente:

Incapacidad parcial: lo que se viene a reconocer, grosso modo, es que la persona tiene una disminución en el rendimiento de su actividad, pero que puede seguir ejerciéndola. A nivel práctico supondría el reconocimiento de una “indemnización” de 24 mensualidades a tanto alzado. Dicho reconocimiento, no extinguiría el contrato de trabajo (la persona se volvería a incorporar a su puesto).

Incapacidad total: lo que se reconoce es que la persona presenta una serie de secuelas que impiden el desempeño de su actividad laboral habitual; pero que no obstante, si pudiera ejercer otra. A nivel práctico, este tipo supondría el reconocimiento de una pensión de un 55% sobre la base de cotización, la cual se podría compatibilizar con otro trabajo (cuyas funciones no fueran las mismas que la del anterior). Solo en el caso en que la resolución establezca una revisión a los dos años por prever posible mejoría, este tipo de reconocimiento no extinguiría contrato de trabajo.

Incapacidad Absoluta: viene a reconocer que la persona no puede desempeñar su actividad laboral habitual ni ninguna otra. Se le concedería una pensión que supondría el 100% de su base de cotización, y supondría la extinción de su contrato de trabajo.

Incapacidad Gran Invalidez: al igual que la anterior, reconoce que la persona no puede desempeñar ninguna actividad laboral, pero además, la necesidad de apoyo de tercera persona para el desempeño de sus actividades básicas de la vida diaria. Supondría una pensión del 150% (aproximadamente) sobre su base de cotización, y la extinción de su contrato de trabajo.

Independientemente de la propuesta del EVI y resolución del INSS, si no estuviéramos conformes, se establecen las vías oportunas para su recurso.

Toda esta información la podréis consultar de modo más detallado en la propia página web del Instituto Nacional de la Seguridad Social a través del siguiente link: http://www.seg-social.es/Internet_1/Masinformacion/TramitesyGestiones/PensiondeIncapacida45982/index.htm

Entiendo que la presentación que he realizado puede resultar bastante general… Es por ello que si requerís cualquier tipo de aclaración, no dudéis en contactar conmigo a través del correo electrónico migueld1981@gmail.com.

Por último, comentar que en diversos casos he podido comprobar cómo muchas personas se muestran reticentes al iniciar este tipo de procedimientos; dado que relacionan el desarrollo  de su profesión  con la idea de “seguir siendo útiles” en el mercado laboral y “capaces e  independientes” de ganar un salario. Por ello, solicitar y reconocer una incapacidad, es un paso muy difícil de realizar por la carga emocional que conlleva.

Esta  idea de “utilidad” está muy arraigada en nuestra sociedad, ya que hemos sido educados  bajo el ideario de que el trabajo es un bien necesario para “ser y desarrollarnos” como personas. Esto, no dejan de ser imposiciones culturales que obedecen a sistemas sociales y económicos establecidos… Somos personas y lo importante es desarrollar nuestro proyecto vital en función a nuestras circunstancias, contando con los apoyos necesarios.

Es importante priorizar nuestro bienestar y nunca poner en riesgo nuestra salud por evitar sentir la etiqueta de “incapaces”. Es esta etiqueta la que debemos cambiar, para que no nos infravalore ni estigmatice.

Debemos entender este procedimiento tal y como lo que es…. Un derecho reconocido el cual hemos adquirido por nuestros años de trabajo (y cotización a la Seguridad Social), que no nos están “regalando” nada (insisto, es nuestro derecho); y cuya única finalidad es la de garantizar un ingreso económico mensual que nos permita seguir desarrollándonos como personas, promoviendo una integración social real y efectiva.

Un abrazo y felices fiestas!!.

Miguel Delgado.

Trabajador Social.

@migueld1981

Fuente imagen: http://draherraizmedicoypaciente.com/2014/03/02/incapacidad-temporal-o-todo-sobre-la-baja/

ARTÍCULO: “Movilización Neuromeníngea Contralateral para la Espasticidad”.

En otra entrada ya hablamos de la importancia de realizar estiramientos musculares para disminuir el tono y mejorar la elasticidad de la musculatura espástica, en concreto del tríceps sural.

En esta ocasión, me gustaría llamar la atención acerca del estiramiento, o mejor dicho,movilización, de otra estructura: la nerviosa. Y es que, como señala P.M. Davies, en “Pasos a seguir” (gran libro de neurorrehabilitación), tras una lesión del sistema nervioso, se desarrolla un aumento normal de tensión que interfiere en la movilidad. La longitud de adaptación se verá imposibilitada por el aumento de tensión y, puesto que el sistema nervioso es una continuación de nervios y tejidos neurales interrelacionados, será fácil entender que la tensión anormal en cualquier área afectará también a otras partes del sistema de manera adversa… Posturas anormales prolongadas y la inmovilidad, tan frecuentes en lesiones del Sistema Nervioso Central, tendrán tendencia a intensificar y mantener el aumento de tensión, provocando una mayor resistencia al movimiento libre. La patoneurodinámica está muy relacionada con la mayoría de las alteraciones típicas de movimiento y con el desarrollo de síntomas desagradables.

Y es que, la alteración en la movilidad del tejido nervioso, además de interferir en la amplitud del movimiento y en el tono muscular, puede repercutir en la sensibilidad táctil y propioceptiva así como ser causa de dolor.

En cuanto al miembro superior, puede ser interesante realizar movilizaciones de los nervios mediano, cubital y radial verificando en cuáles hay mayor restricción.

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Movilización del nervio mediano

Yo suelo recomendar a pacientes con espasticidad moderada en el miembro superior que realicen movilizaciones del nervio mediano en sus domicilios utilizando una pared. Hay que precisar que este tipo de movilizaciones no son como los estiramientos musculares. A la hora de movilizar un nervio hay que llevarlo hasta el punto en el que uno empieza a sentir la tirantez y ahí aflojar y ganar rítmicamente. No se trata de hacer un estiramiento mantenido ya que pueden aparecer parestesias y aumentar la sensibilidad nociceptiva. Hay que tener cuidado en caso de disminuciones severas de la sensibilidad, entonces confiaremos en la resistencia sentida por el terapeuta e iremos más despacio.

¿Y en qué brazo realizamos la movilización? La lógica podría hacernos pensar que exclusivamente en el que tiene espasticidad. Sin embargo, puede ser también interesante hacerlo en el miembro contralateral, como muestra un estudio publicado en Journal of Bodywork and Movement Therapies (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22703748).
Aunque los resultados, debido a la pequeña muestra (6 sujetos) no son significativos, muestran como, practicando una movilización neural dirigida al plexo braquial y, más en concreto, al nervio mediano, en el miembro superior no afecto por el ictus, la actividad eléctrica en el músculo bíceps braquial del lado afecto mejora (en espásticos, desciende; en flácidos, aumenta).

Parece increíble que pueda normalizarse el tono muscular del brazo afectado tratando solo alcontralateral. Puede ser especialmente importante dirigirse al brazo no afecto cuando el brazo afectado no puede abordarse por extrema hipersensibilidad y cuadros de hombro-mano dolorosos severos.

En una entrada próxima, explicaré cómo realizar las movilizaciones y automovilizaciones del nervio mediano. De momento, me gustaría saber si los terapeutas que tratáis con espasticidad, estáis ya utilizando estas técnicas y con qué resultados. Yo hasta ahora solo he trabajado homolateralmente pero a partir de ahora, probaré también a realizar movilizaciones contralaterales y recomendarlas para casa.

Gracias por vuestros comentarios.

Beatriz Tierno Tierno. Fisioterapeuta y Terapeuta Ocupacional.

beatriztiernotierno@gmail.com

Artículo original:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22703748

Analysis of electromyographic activity in spastic biceps brachii muscle following neural mobilization

Jéssica Castilhoa, Luiz Alfredo Braun Ferreiraa, Wagner Menna Pereiraa, Hugo Pasini Netob, José Geraldo da Silva Morellib, Danielle Brandalizea, Ivo Ilvan Kerppersa, Claudia Santos Olivei-ra, PhDb,

a Universidade Estadual do Centro-Oeste (UNICENTRO), Brazil
b Universidade Nove de Julho (UNINOVE), Brazil

Received 6 October 2011. Revised 15 November 2011. Accepted 13 December 2011. Available online 20 January 2012.

ARTÍCULO: “Estimulación Eléctrica Funcional en Lesiones Nerviosas Centrales”.

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La estimulación eléctrica funcional (functional electrical stimulation) o FES es la aplicación de estímulos eléctricos a nivel neuromuscular para provocar una contracción muscular artificial y restaurar una función corporal perdida. En medicina podemos usarlo como marcapasos vesical o cardiaco, diafragmático o para conseguir realizar actividades de la vida diaria como la bipedestación, marcha, pedaleo, prensión o pinza de la mano.

Hace ya 50 años que Liberson utilizó por primera vez la estimulación del nervio peroneo en los pacientes hemipléjicos para producir la dorsiflexión, evitando el pié equino en la fase de oscilación de la marcha. Durante todos estos años, se ha visto que el sistema de FES puede mejorar el control motor, realizar aprendizaje motor, reducir la espasticidad o recuperar los movimientos residuales.

En el uso de estas técnicas debemos de seleccionar a los pacientes candidatos a su uso, realizar posteriormente un acondicionamiento muscular, entrenamiento muscular e integración en las actividades de vida diaria.

Los principales criterios de aplicación son que el sistema nervioso periférico esté indemne, debe producirse una respuesta adecuada a la estimulación, no debe de haber limitaciones articulares, ni gran espasticidad o retracciones articulares, además está contraindicado en pacientes portadores de marcapasos y con función de la musculatura proximal conservada. Si se usa el sistema FES para la prensión de la mano es necesario que el paciente tenga control motor en hombro.

El paciente debe estar motivado y mostrar capacidades cognitivas adecuadas para aprender a usar el aparataje, no debe padecer disrreflexias autonómicas o crisis vegetativas frecuentes.

Si queremos adaptar un sistema FES para la marcha el paciente debe tener un buen estado cardiorrespiratorio.  En el sistema FES para la bipedestación tener suficiente fuerza en los miembros superiores, ser independiente en las transferencias y tener un buen equilibrio de tronco. La obesidad mórbida o la hipertensión no controlada son contraindicaciones de su uso.

Tenemos que considerar que para poder aplicar la estimulación el músculo debe tener un buen trofismo, debiendo iniciarse en una fase precoz, incluso con menos de 2 semanas tras la lesión. Por ejemplo en un paciente lesionado medular se pierde hasta el 45% de la masa muscular de los miembros inferiores en las primeras 6 semanas tras la lesión.

Para llevar a cabo el acondicionamiento muscular necesitamos un equipo de estimulación neuromuscular de seis-ocho canales, estimulando varios músculos de forma simultánea (agonistas) o alternativa (antagonistas), con un plan de entrenamiento individualizado entrenaremos fuerza, resistencia a la fatiga o ambas.

Posteriormente iniciaremos la fase de entrenamiento funcional, de prensión, bipedestación o marcha. Aquí cobrará importancia el aprendizaje del paciente o la familia del manejo del aparataje a utilizar.

Por último el terapeuta debe integrar el aparato FES en la realización de las actividades de vida diaria. Por ejemplo si utilizamos la estimulación en miembro superior debe integrarse en los hábitos higiénicos, comida, vestido.

Las corrientes utilizadas  para FES consisten en trenes de impulsos eléctricos para provocar una contracción tetánica del músculo que le permita realizar una función. Se usan frecuencias entre 20 y 40 Hz, con anchura entre 100 y 500 microsegundos. Si usamos frecuencias superiores a 50 Hz se provoca contracción tetánica de fibras rápidas tipo II, produciendo fatiga muscular precoz. Parece que el uso de una frecuencia modulada variable entre 20 y 40 Hz en vez de fija, mejora el rendimiento y disminuye la fatiga muscular.

Dentro de los sistemas usados para la bipedestadión y marcha el Parastep I System es el más usado, con 6 canales de estimulación con 12 electrodos. Para combatir a fatiga precoz se están usando dispositivos híbridos que combinan FES de superficie o implantada con las ortesis, como los KAFO o el RGO.

Los dispositivos antiequinos son los más utilizados actualmente en la práctica clínica sobre todo en hemipléjicos adultos, lesiones medulares incompletas, parálisis cerebral o esclerosis múltiple. Podemos usar el CEFAR step II y el ODFS. Uno de los problemas que pueden aparecer con su uso es el fallo del sensor del talón por los impactos repetidos durante la marcha.

Los dispositivos FES del miembro superior se utilizan para restaurar la función de prensión y pinza de la mano, aunque cada vez se da más importancia al efecto terapéutico. Podemos valorar su uso en pacientes con tetraplejías C5-C7, Hemiplejías y parálisis cerebrales. Los más usados son el Handmaster Ness H200 y el FreeHand System. Aunque se están usando otros dispositivos Transcutáneos experimentales como el Bionic Glove.

Por último podemos encontrarnos con otros dispositivos FES-cicling usados tanto para diagnostico como para tratamiento. Son una combinación de bicicleta estática computerizada con sistema FES que estimula la musculatura que participa en el pedaleo. Parecen ser efectivos en la prevención de la desmineralización ósea, disminución de atrofia muscular, disminución de espasticidad, usándose como ejercicio que mejora la salud cardiorrespiratoria y vascular.

Referencia: J.Avendaño-Coy. Estimulación eléctrica funcional. Neurorrehabilitación. Editorial panamericana 2012.

Ana Belén Cordal López

Artículo: ¿PODRÉ VOLVER A ESCRIBIR CON LA MANO DERECHA?. Pronóstico funcional de la mano hemipléjica.

¿Cuántas veces os habéis visto en la tesitura de tener que contestar a una pregunta de este tipo? A veces el paciente quiere recuperar la misma funcionalidad que poseía antes del Daño cerebral pero nosotros contemplamos una mano cerrada cuyos dedos se mueven en bloque y nuestra experiencia nos dice que esa mano no volverá a escribir. ¿Cómo explicárselo al paciente?

Lo primero de todo, respetando la fase de duelo en la que se encuentra la persona. La discapacidad es una pérdida dolorosa que requiere un proceso de adaptación. Si aún está en fase de negación, una confrontación directa con la realidad puede ralentizar o frenar el proceso de ajuste a la nueva situación. Una forma de saber en qué fase está el paciente es devolverle la pregunta: ¿Tú qué crees? Entonces veremos si el paciente niega la situación real o está empezando a regatear o incluso a asumir y aceptar cierto grado de discapacidad. Si te contesta que ya ha pensado que a lo mejor tiene que aprender a firmar con la mano izquierda es que ya ha superado la fase de negación.

Hace muchos años, en unas jornadas de la AETB (Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath), señalaron tres requisitos necesarios para que una mano tenga un pronóstico funcional esperanzador después de un daño cerebral. El conocer estos tres requisitos a mí me ha ayudado en este tiempo a explicar a los alumnos, a los pacientes y a mí misma qué puedo esperar de una mano hemipléjica. Estos son los tres requisitos:

  • Capacidad de movimiento selectivo de los dedos. Si el paciente quiere mover el dedo índice, aunque el movimiento sea mínimo, que mueva solo ese dedo es un signo de buen pronóstico. Si cuando quiere mover un dedo, cierra toda la mano en bloque, el pronóstico es peor.
  • Extensión de muñeca. Que la muñeca tenga capacidad de extensión de al menos 0º es importante para posibilitar una oposición efectiva del pulgar necesaria para escribir y tantas otras funciones de la mano. Que el paciente presente una retracción importante de la musculatura flexora que impida incluso llegar a una posición neutra de la muñeca es signo de mal pronóstico.

Espero que conocer estos tres requisitos os ayude como me ayudó a mí a responder a la pregunta: ¿Podré volver a escribir con la mano derecha?.  Te recuerdo que puedes dejar tus comentarios.

Muchas gracias,

Autora: Beatriz Tierno Tierno.

beatriztiernotierno@gmail.com

Fuente imagen: http://www.josemira.com/2011/05/%C2%BFcada-cuanto-debo-escribir-en-el-blog/

Artículo: “Esclerosis Múltiple y Compresión de la Salida Torácica”

La relación entre Esclerosis Múltiple y compresión de la salida torácica ha sido ya ampliamente descrita, principalmente a raíz de las investigaciones del doctor Fernandez Noda. De hecho, el equipo médico de dicho doctor denomina el comúnmente conocido como Thoracic Outlet Syndrome (TOS) como Cerebellar Thoracic Outlet Syndrome (CTOS), para referenciar las repercusiones neurológicas de este síndrome.

Para ellos, la Esclerosis Múltiple, una enfermedad autoinmune que afecta a la mielina del Sistema Nervioso Central, tendría como causa primaria una compresión vascular a nivel de la salida torácica. La isquemia por la compresión arterial provocará, según estos autores, generación masiva de radicales libres por el fenómeno de hipoperfusión-reperfusión y fenómenos autoinmunes.

La compresión de la salida torácica afectará, entre otras estructuras comúnmente descritas, a las arterias vertebral y carótida haciendo que llegue un menor flujo sanguíneo al cerebro dificultándose también el retorno venoso en la zona craneoencefálica, lo que origina muchos delos procesos degenerativos del Sistema Nervioso Central (SNC), como la esclerosis múltiple o el Parkinson. Por tanto, según los autores, los fenómenos autoinmunes serían de naturaleza secundaria y no la causa.(1,2,3,4)

Más allá de la peculiar relación que describe el equipo de Fernández Noda entre síndrome de la salida torácica y esclerosis múltiple, el diagnóstico diferencial entre ambas patologías se ha considerado importante en la práctica médica desde hace mucho tiempo. Principalmente, en los casos de síndrome de salida torácica con verdaderos signos neurológicos, como atrofia de los músculos de la mano, hay que descartar una mielopatía cervical o degenerativa (5)

El síndrome de la salida torácica es la afección que implica dolor en el cuello y en los hombros, entumecimiento y hormigueo en los dedos de las manos y prensión débil, como consecuencia de una compresión de las vías nerviosas y vasculares que van a inervar e irrigar estos territorios.
La salida superior del tórax es un orificio de forma ovalada, que limita por delante con el borde superior del manubrio esternal, por delante y a ambos lados con el borde interno de la primera costilla y por detrás con el cuerpo y las apófisis transversas de la primera vértebra dorsal.

El plexo braquial y la arteria subclavia pasan juntas por el primer estrechamiento anatómico, el triángulo costo interescalénico, formado por los escalenos anterior y medio que se insertan en la cara superior de la primera costilla. La vena subclavia pasa por delante del músculo escaleno anterior; inmediatamente ya queda formado el paquete neurovascular con los tres elementos, de delante hacia atrás la vena subclavia, arteria subclavia y plexo braquial, pasando por la segunda zona anatómica de estrechamiento, constituida por la clavícula por encima y la primera costilla por abajo. Cuando sobrepasan la clavícula, la arteria y la vena se convierten en arteria axilar y vena axilar, hasta que llegan al tercer estrechamiento anatómico, que está constituido por la unión del músculo pectoral menor con el proceso coracoideo de la escápula, y al pasar esta zona se denominan arteria y vena humeral. (6)

Resultado de imagen de sindrome de la salida toracica

Fuente imagen: http://www.fisiosante.es/blog14-fisioterapia-pozuelo.html 

Entre los síntomas neurológicos subjetivos se encuentran (5,6):

1- Dolor en la región supraclavicular, irradiado por el borde interno del miembro superior hasta la mano, tomando los dedos meñique y anular, el dolor es de tipo neurítico, quemante desencadenado por los movimientos y posiciones de la extremidad y cuello.

2- Parestesias y disestesias.

3- Impotencia funcional.

Tanto las parestesias como la impotencia funcional en la extremidad superior son frecuentes enesclerosis múltiple. De hecho, no es raro que la enfermedad debute con estos síntomas.
El principal síntoma neurológico objetivo es la atrofia de los músculos interóseos de la mano, frecuente también en esclerosis múltiple, aunque en fases avanzadas.

Por lo tanto, se trata de entidades patológicas que convergen en muchos síntomas por lo que el diagnóstico diferencial es crucial para un tratamiento eficaz. También es importante señalar la posibilidad, que no debe descartarse, de que coexistan las dos patologías y cada una sea responsable en parte de los síntomas, así como la posibilidad de que estén interrelacionadas,como describe el equipo de Fernández Noda.

Esta compresión en la salida torácica puede deberse a variantes anatómicas como la presencia de una costilla cervical, megapófisis articulares o músculos inconstantes como el escaleno minimus. En estos casos el abordaje más eficaz es el quirúrgico.

Pero esta compresión también puede deberse al aumento de tensión de músculos, principalmente escaleno anterior, medio, esternocleidomastoideo y pectoral. En ese caso entra en juego el importante papel de la neurorrehabilitación ya sea relajando y estirando esta musculatura, corrigiendo en la medida de lo posible el mal alineamiento óseo o realizando maniobras de movilización neuromeníngea para disminuir la mecanosensibilidad de los tejidos.

Por ejemplo, el esternocleidomastoideo puede comprimir la arteria vertebral cerca de su inserción craneal, en las proximidades del atlas (3).
Por tanto, el tratamiento manual de estos músculos puede mejorar la sintomatología en los casos en que la compresión tenga como causa principal el aumento de tensión muscular que puede provocar estrechamiento por aumento de espesor muscular o modificación de la posición de estructuras óseas, como ascenso de la primera costilla.

Para valorar un posible síndrome de la salida torácica, pueden llevarse a cabo las siguientes maniobras de provocación (6):

Maniobra de Adson (Adson-Coffey 1927):
Esta maniobra es específica para detectar compromiso de la arteria subclavia y del plexo en el paso de ambos por el triángulo inter-escalénico. Con el paciente sentado en posición recta , mirando al frente y las manos sobre las rodillas, se manda al paciente realizar una inspiración forzada y retener el aire, con el objetivo de elevar la primera costilla que constituye la base del triángulo, inmediatamente se le indica que rote la cabeza hacia el lado que vamos a explorar haciendo ligera fuerza, con el propósito de engrosar el músculo escaleno anterior, al mismo tiempo palpamos el pulso radial, apereciendo los síntomas con disminución o desaparición del mismo.

• Maniobra costoclavicular de Eden (Falconer y Weddell 1943):
Paciente de pie en posición militar forzada con los hombros hacia atrás y hacia abajo. El terapeuta presiona el hombro hacia caudal a la vez que palpa el pulso radial. Si el pulso desapareciese o se debilitase, habría una disminución del espacio costoclavicular y la prueba sería positiva.

• Prueba de esfuerzo o Claudicación de Roos:
Paciente sentado mirando al frente, se le realiza abducción del brazo a 45º forzada hacia atrás y se abre y se cierra la mano durante 3 ó 5 minutos, según autores, apareciendo en casos positivos sensación de torpeza de la extremidad incluyendo los dedos y en ocasiones caída brusca de la extremidad.

• Maniobra de Hiperabducción. ( Wright 1945 ):
A este nivel, los tres elementos del paquete vasculonervioso pasan por detrás del tendón del músculo pectoral menor en su inserción con el proceso coracoides de la escápula. En esta maniobra se coloca al paciente en posición sentada con la vista al frente y se palpa el pulso radial y se sigue palpando el pulso a medida que va abduciendo el brazo hasta su posición extrema, determinándose los cambios de amplitud del pulso radial o su desaparición. Es importante en esta maniobra que el paciente gire la cabeza hacia el lado contrario al que se explora, para evitar la participación del músculo escaleno anterior.

Autora: Beatriz Tierno Tierno. beatriztiernotierno@gmail.com 

Fisioterapeuta y Terapeuta Ocupacional especializada en neurorrehabilitación.

 

BIBLIOGRAFÍA
1.Fernandez Noda EI, Lopez S; Thoracic outlet syndrome: Diagnosis and management with a new surgical technique. Herz 9 (1984), 52-56 (Nr.1)

2.Fernandez Noda EI, Lugo A, Berrios E, Rodriguez de Valle J, Alvardo F, Buch MS, Perez Fernandez J; A new concept of Parkinson’s disease as a complication of the Cerebellar Thoracic Outlet Syndrome. Japanese Annals of Thoracic Surgery 1987;7(3):271-5

3.Fernandez Noda EI, Nunez-Arguelles J, Perez Fernandez J, Castillo J, Perez Izquierdo M, Rivera Luna H; Neck and transitory vascular compression causing neurological complications-Results of surgical treatment on 1,300 patients. J cardiovasc surg 1996;37(Suppl. 1 to No. 6):155-66

4.Fernandez Noda EI, Rivera Luna H, Perez Fernandez J, Castillo J, Perez Izquierdo M, Estrada C; New concept regarding chest pain due to hypoxia of the internal mammary arteries in more than 1,600 operated patients with cerebral thoracic neurovascular syndrome (CTNVS). Panminerva Med 2002;44:47-59

5.Levitt K. Terapia manipulative para la rehabilitación del aparato locomotor. 3ª ed. Barcelona: Paidotribo; 2002

6.II Congreso virtual de neurocirugía´02 c 1999-2002 [acceso el 22 de mayo de 2008] Artaza H, Mena R. Síndrome de compresión neurovascular de la salida superior del tórax. Disponible enhttp://www.neuroc.sld.cu/index.htm

Artículo: “Sexualidad y Daño Cerebral Adquirido”

Hoy Jueves, os queremos dejar un artículo sobre el tema de la sexualidad en el Daño Cerebral Adquirido, escrito por nuestra neuropsicóloga Emma Gil Orejudo. Una vez más, muchas gracias Emma por tu colaboración!

Aquí os dejamos este interesante artículo:

Sexualidad y Daño Cerebral Adquirido

La sexualidad es un proceso que se manifiesta durante toda la vida de una persona. Es una energía intrasferible, inherente al ser humano que se expresa como parte integrante de su personalidad (Schon, 1999:157).
Las personas que han sufrido un daño cerebral adquirido son sujetos sexuados.

Sexualidad

Son muchas las ocasiones en que este tema no se trata. Familiares, pareja, terapeutas y la propia persona afectada eluden el tema debido a que en nuestra cultura es tabú. Sin embargo es de gran importancia ser capaces de abordar el tema de la sexualidad, ya que es un plano más, y de gran importancia, de la persona.

Entedemos por sexualidad la capacidad para responder, en un momento concreto, a un estímulo erótico y obtener placer de las actividades sexuales, abarcando éstas a zonas erógenas, genitales, así como pensamientos, deseos y fantasías relacionadas con el sexo. (Pol Bravo, C. et al. 1997).

Un buen punto de partida es considerar que no existe una sexualidad para el afectado y otra para el no afectado, sino que se trata (y de aquí que se hable de sexualidad como “proceso“) de una evolución y aprendizaje a lo largo de la vida de toda persona, que se adapta a los cambios de todo tipo que se van presentando.

En este sentido, dados los cambios que significan en la vida de una persona la aparición de un DCA (cognitivos, físicos, fisiológicos, emocionales, conductuales, sociales) lo más importante es que la persona pueda adaptar su sexualidad a estos cambios, y para ello reciba las ayudas que necesite, tanto por parte de su pareja, familia y terapeutas. Es importante que todas estas personas alrededor se muestren, en el momento adecuado, a disposición y abiertas, tratando el tema con naturalidad.

El momento adecuado dependerá de muchos factores: en el caso de familiares, depende de cómo se ha tratado el tema de la sexualidad desde siempre, si se ha hablado abiertamente o ha sido un tema tabú; en el caso de la pareja, cuando empiece a surgir necesidades o deseos por parte de alguno de los dos, mediando también cómo se ha tratado este tema desde antes; en el caso de losterapeutas es conveniente ir acercándose al tema de la sexualidad a medida que se establece la relación terapéutica y estando muy atentos a las reacciones que suscita en el afectado. Lo ideal es no esperar a que hayan empezado a aparecer problemas para cuando se empiece a hablar de la sexualidad de la persona.

A nivel neurofisiológico hemos de tener en cuenta varios puntos:

• En qué medida el daño, por las estructuras nerviosas implicadas en el daño, puede verse afectada a la sexualidad (hiper o hiposexualidad, capacidad fisiológica de respuesta sexual).
• Los efectos de fármacos que pueden afectar a la sexualidad.

En el estudio de FEDACE sobre la atención a la sexualidad de personas con DCA, se señalan los aspectos que más preocupan:

• El manejo de conductas inadecuadas, socialmente no permitidas.
• Satisfacción de demandas eróticas, apoyos necesarios para poder mantener encuentros eróticos.
• Encuentros eróticos, disminución o desaparición de encuentros eróticos en la pareja, percepción de no sentirse deseado.
• Respuesta sexual humana, afrontamiento de nuevas dificultades en cuanto al deseo, excitación u orgasmo.
• Nuevas parejas y nuevas relaciones, acceso a entornos que permitan establecer nuevas relaciones de amistad y pareja. Expresión de afectos.
• Problemas de pareja, reconstrucción del vínculo de la pareja, reajuste de nuevos roles de pareja y cuidador.
• Maternidad-paternidad, volver a ajustarse al rol. Deseos de ser madre o padre.
• Feminidad y masculinidad, sentimiento de identidad de género, volver a sentirse deseada/o.
• Falta de información, qué información necesita la persona, su pareja, su familia. Modo adecuado para hacerles llegar esa información.
• Ajuste de expectativas, para que la nueva realidad y sus deseos no choquen, aceptación de la nueva situación, aprendizaje de nuevas posibilidades.
• Demandas de pareja y familias, cómo acoger sus demandas, ofrecer ayuda, contextos adecuados.
• Demandas de otros profesionales, enfoque del tema en los equipos, respeto a la confidencialidad, puesta en común de intervenciones.
El tema de la sexualidad es extenso y puede afectar a diferentes ámbitos.

FEDACE pone en disposición libre “Cuadernos de Sexualidad y DCA”, una extensa guía donde se tratan con detalle todos esto temas, guiando en ellos tanto a profesionales como a familia y afectados. Recomiendo encarecidamente su lectura y consulta para más información.
Emma Gil Orejudo. Neuropsicóloga

Email: emma_g10@yahoo.es

Fuente imagen: http://conceptodefinicion.de/sexualidad/

La hidrocinesiterapia mejora la consecución del movimiento funcional.

A medida que nos hacemos mayores es más difícil mantenernos físicamente. En una población envejecida como la nuestra, cada vez nuestros pacientes afectados por enfermedades neurológicas son mayores de 70 años. En estos pacientes los ejercicios realizados en agua parecen ser más efectivos que los realizados en las salas de terapia si nuestro objetivo es conseguir un movimiento funcional.

Ya sabemos que el ejercicio físico reduce los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión, hipercolesterolemia o la obesidad en la gente mayor.

En el estudio presentado en la 62 reunión del “American College of Sport Medicine” por investigadores de la Universidad de SaoPaulo, se estudiaron a 350 participantes asignados a uno de los grupos de cinco ejercicios: caminar, ejercicios en agua, ejercicios de resistencia, Pilates o ejercicios funcionales orientados a tareas. Se comparan con el grupo control, sin tratamiento.

Las mujeres incluidas en el grupo de ejercicios realizaban el programa 60 minutos, tres días a la semana, durante un año. Las mujeres que hacen ejercicio son más jóvenes que las incluidas en el grupo control, aunque no existe una gran diferencia (64 vs 21 años).

Los datos registrados son: el equilibrio, la capacidad funcional y la flexibilidad medidas valorando a los pacientes con varios test. La calidad de vida se valora con el “World Health Organization Quality of Life” (WHOQOL).

Test valorados en los pacientes:

  1. Ejercicios circulares de mano y muñeca: número de ejercicios circulares con ángulo completo realizados durante 30 segundos.
  2. Ejercicios de levantarse de la silla: número de veces que se levanta de la silla en 30 segundos.
  3. Tiempo que tarda en levantarse desde el suelo.
  4. Tiempo de “up and go”. Levantarse de la silla, caminar 3 metros y volver a sentarse.
  5. Tiempo que tarda en caminar o correr 800 metros.
  6. Equilibrio unipodal y tiempo en que se mantiene la postura en un solo pie.
  7. Flexibilidad poliarticular medida con goniometría.

La dieta de los pacientes no se controló y al final del estudio no encontraron diferencias en la composición corporal de grasa, músculo o niveles de agua en la determinación corporal.

Valoración de resultados:

La capacidad funcional y la calidad de vida mejoraron en todos los grupos que realizaban cualquier tipo de programa, comparado con los pacientes sedentarios.

Las pacientes que realizaban los ejercicios de resistencia obtenían mejores resultados en los movimientos de mano y en los ejercicios de ortoposición al levantarse de la silla.

Los pacientes que realizaban terapia en el agua presentaron mejores resultados en el tiempo de deambulación, de up and go y en equilibrio. Fueron capaces de controlar el equilibrio unipodal 30 segundos, dos veces superior al grupo control.

Las mujeres que realizaban pilates consiguieron incrementar su flexibilidad en igual proporción que las que realizaban ejercicios en agua.

Por lo tanto hacer ejercicios de resistencia en agua y pilates en suelo es lo más recomendable para conseguir una mayor flexibilización, propiocepción y prevención de caídas y fracturas en pacientes mayores.

Fuente: DR Bocalini PhD. American Collegue of Sport Medicine. 62 Annuel Meeting. May 29 2015.

Ana Belén Cordal López.